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UNA INTRODUCCION AL MANUAL DE LIDERAZGO SITUACIONAL

¿Qué pasa cuando una forma de liderar que funciona con una persona no genera el mismo resultado con otra?

Cuando empezás a conducir un equipo, es bastante lógico buscar una manera de liderar que te dé seguridad.

Querés saber cuánto explicar, cuánto acompañar, cuándo intervenir y en qué momento empezar a dar más autonomía.

El problema es que no todas las personas necesitan lo mismo.

Y hay algo todavía más importante: una misma persona puede necesitar distintas formas de acompañamiento según la tarea que tenga que realizar, la experiencia que posea y el momento que esté atravesando.

Ahí aparece el punto de partida del liderazgo situacional.


¿De qué trata el Manual de liderazgo situacional?

Manual de liderazgo situacional: Una introducción práctica para nuevos líderes, de Dario Varona, forma parte de la colección Manuales de liderazgo.

El libro propone una mirada práctica para aprender a observar antes de intervenir.

En lugar de partir de una única manera de conducir, el liderazgo situacional invita a analizar qué necesita una persona frente a una tarea determinada y ajustar la intervención del líder a esa situación.

Por eso la pregunta deja de ser solamente:

¿Cómo suelo liderar?

y empieza a transformarse en otra:

¿Qué necesita esta persona de mí para avanzar en esta tarea?

Ese cambio parece pequeño, pero modifica bastante la forma de conducir.


Dos variables para observar mejor

A lo largo del manual se trabajan dos variables centrales:

  • Competencia: qué sabe hacer la persona frente a una tarea determinada y con qué nivel de capacidad puede llevarla adelante.
  • Compromiso: qué ocurre con su motivación, seguridad, disposición y voluntad frente a esa misma tarea.

La combinación de estas variables permite observar diferentes niveles de desarrollo.

Y esto es importante porque no se analiza a la persona como una etiqueta permanente.

Alguien puede desenvolverse con mucha autonomía en una tarea conocida y, al mismo tiempo, necesitar mayor dirección cuando comienza algo completamente nuevo.

La situación cambia.

Por lo tanto, también puede cambiar la intervención del líder.


Cuatro niveles de desarrollo

El manual desarrolla cuatro niveles de desarrollo frente a una tarea.

La intención no es clasificar personas de manera rígida, sino contar con un marco que permita observar mejor qué está ocurriendo antes de decidir cómo actuar.

Según el nivel de competencia y compromiso, puede ser necesario:

  • dar mayor dirección y explicar con claridad;
  • acompañar mientras la persona desarrolla capacidad y confianza;
  • reducir progresivamente la intervención;
  • delegar con mayor autonomía cuando existen las condiciones necesarias.

Esto permite comprender algo fundamental: dar más apoyo no siempre significa liderar mejor, y dar más autonomía tampoco siempre es la respuesta correcta.

Todo depende de qué necesita la situación.


Dirigir, acompañar y saber cuándo correrse

Uno de los desafíos más interesantes del liderazgo aparece cuando tenemos que decidir cuánto intervenir.

A veces el error está en retirarnos demasiado pronto.

Le damos autonomía a una persona que todavía necesita orientación y después nos sorprende que el resultado no llegue.

Pero también puede ocurrir lo contrario.

Seguimos explicando, controlando o tomando decisiones cuando la persona ya tiene capacidad suficiente para avanzar sola.

En ese caso, nuestra intervención deja de ayudar y empieza a limitar.

Liderar también implica aprender cuándo estar más presente y cuándo empezar a correrse.

Ese equilibrio no aparece automáticamente.

Se desarrolla aprendiendo a observar.


No se trata de etiquetar personas

Una de las ideas importantes del libro es evitar convertir los niveles de desarrollo en etiquetas.

No tiene demasiado sentido decir:

“Esta persona es de tal nivel.”

La pregunta útil es otra:

“¿Qué nivel de desarrollo tiene esta persona frente a esta tarea concreta?”

La diferencia cambia completamente el análisis.

Una persona puede ser altamente competente y autónoma en una parte de su trabajo y necesitar dirección en otra.

Por eso el liderazgo situacional no busca encerrar a las personas dentro de categorías.

Busca ofrecer un criterio para tomar mejores decisiones de conducción.


¿Qué vas a encontrar en el manual?

A lo largo del libro vas a trabajar sobre:

  • competencia y compromiso como variables de observación;
  • cuatro niveles de desarrollo frente a una tarea;
  • criterios para reconocer qué puede estar necesitando una persona;
  • diferentes niveles de dirección y apoyo;
  • situaciones en las que conviene acompañar más;
  • momentos en los que es posible reducir la intervención y aumentar la autonomía;
  • ejemplos, preguntas, criterios de observación e infografías aplicadas a situaciones habituales de liderazgo.

El objetivo no es aprender una fórmula para repetirla mecánicamente.

Es desarrollar una capacidad más importante: mirar mejor antes de decidir cómo intervenir.


Un manual pensado para nuevos líderes

Cuando comenzás a conducir personas, es fácil pensar que un buen líder debería saber exactamente qué hacer frente a cada situación.

En la práctica, muchas veces ocurre lo contrario.

Primero necesitás aprender a observar.

¿Qué sabe hacer esta persona?

¿Qué experiencia tiene en esta tarea?

¿Qué nivel de seguridad muestra?

¿Cuánto acompañamiento necesita?

¿Estoy interviniendo porque realmente hace falta o porque me cuesta soltar?

Esas preguntas empiezan a cambiar la manera de liderar.

Porque el liderazgo situacional no propone hacer siempre más.

Propone hacer lo que la situación necesita.

A veces liderar significa explicar. A veces acompañar. Y otras veces, correrte lo suficiente para que la otra persona pueda crecer.

Manual de liderazgo situacional

Una introducción práctica para nuevos líderes
Autor: Dario Varona
Colección: Manuales de liderazgo

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